Apraxia cinética
6 octubre, 2016
Beneficios del método Pilates según la ciencia
6 octubre, 2016

https://i.ytimg.com/vi/4CRqNQQ6IoM/maxresdefault.jpg

El movimiento de la mano.

movimiento

La mano prensil es lo que diferencia a los primates, pero los seres humanos tenemos además un pulgar oponente, es decir, somos capaces de tocar con la punta de nuestro pulgar tanto la punta de nuestros otros cuatro dedos como también partes de la palma de la mano. Esto nos permite manipular objetos de gran tamaño y realizar acciones que necesitan mucha precisión; enhebrar una aguja, pintar, manejar un bisturí, etc.

Todo movimiento, con independencia de su precisión o robustez, empieza en el córtex cerebral. De hecho, su inicio se produce concretamente en el área premotora, el córtex motor primario y el córtex motor suplementario (1). 


La estabilización previa al movimiento. Vías vestíbulo y retículospinal.

Una vez ideado, nuestro cuerpo necesita producir un ajuste de la musculatura para realizarlo. Así, mientras que unos músculos generan la estabilidad suficiente, otros se involucrarán directamente en la acción. Para que esto sea posible el tono muscular debe ser el adecuado y, a menos que estemos tumbados, necesitamos tener una actividad antigravitatoria para no caer. Por otro lado, de mantenernos erguidos se encarga el sistema vestíbulospinal (2), mientras que para mantener el tono muscular este sistema trabajará junto con el sistema retículospinal, el principal encargado de la preparación del movimiento (3), del control de la postura y de la locomoción (4).


El movimiento preciso. Vía corticospinal.

vias-descendentes

http://fisio-aguzman.blogspot.com.es/2014_10_01_archive.html

Una vez que el tono y la postura están coordinados y controlados, el movimiento puede
empezar. El sistema piramidal o costicospinal es el generador por excelencia de los movimientos. En el caso de la mano, el sistema costicospinal se asocia con la motricidad fina (5) (6), así como con la acción de sujetar produciendo un cierre de los dedos contra la palma (7). Para que esta sujeción pueda producirse, debe contar con la anticipación previa necesaria para la estabilización de la mano, la muñeca, el antebrazo, el brazo, el hombro y el tronco (8). 

Junto con la vía reticular, la vía corticospinal se encarga de inervar la musculatura más cercana a la espina vertebral, que es la encargada de mantener la postura y estabilizar el cuerpo, y los músculos de los miembros que serán los que realicen el movimiento (8). Además, esta vía se encarga de evitar que sucedan movimientos asociados en la otra mano, cuando una personas desea realizar una actividad con una sola mano (9). Su implicación en la actividad de la mano es tan grande, que aquellas personas con daño cerebral cuya vía corticospinal no está afectada, tienen un mejor control de la mano (10).


El agarre. La vía rubrospinal. 

Cuando queremos coger algo, lo primero que debemos hacer es dirigir nuestro antebrazo, muñeca y mano hacia el objeto. Esta acción compete a la vía rubroespinal, encargada de la puntería de la mano, la pronación y la supinación (11) el movimiento de los dedos (apertura y cierre), así como en conseguir la postura de la muñeca y mano necesaria para el agarre (12). 

Cuando existe un daño en la vía rubrospinal ciertos movimientos de los dedos, muñeca y antebrazo se ven afectados. Supongamos que un paciente sufre una lesión en la vía rubrospinal. Esta persona tendría problemas para adelantar el brazo, extender la muñeca y abrir los dedos, movimientos necesarios para el alcance de un objeto (13), sin embargo sería capaz de sujetar un objeto cuando se lo coloquemos en la mano, ya que el movimiento asociado de flexión de los dedos, y dorsiflexión de la muñeca corresponden a la vía córticospinal (7).

Jorge Montero Cámara

Fisioterapeuta neurocen.

Bibliografía

1. Felleman D, Vn Essen D. Distributed hierarchical processing in the primate cerebral cortex. Cereb Cortex. 1991; 1: p. 1-47.

2. Miller D et al. Asymetries in vestibular evoked myogenic potentials in chronic stroke survivors with spastic hypertonia: Evidence for a vestibulospinal role. Clin Neurophysiol. 2014; 125(10): p. 2070-78.

3. Davidson A, Buford J. Bilateral actions of the reticulospinal tract on arm and shoulder muscles in the monkey: stimulus triggered averaging. Exp Brain Res. 2006; 173: p. 25-39.

4. Orlovsky G, Deliagina T, Grillner S. Neuronal control of locomotion. In From mollusc to man. London: Oxford University Press; 1999.

5. Assaf Y, Pasternak O. Diffusion tensor imaging (DTI)-based white matter mapping in brain research: a review. J Mol Neurosci. 2008; 34(1): p. 51-61.

6. De Renzi E, Motti F, Nichelli P. Imitating gestures. A quantitative approach to ideomotor apraxia. Arch Neurol. 1980; 37(1): p. 6-10.

7. Morris R, Whishaw I. A proposal for rat model of spinal cord injury featuring the rubrospinal tract and its contributions to locomotion and skilled hand movement. Front Neurosci. 2016; doi: 10.3389/fnins.2016.00005.

8. Hee Do K et al. Injury of the corticospinal pathway in patients with proximal weakness following cerebral infarct: Diffusion tensor tractography study. Neurosci Lett. 2013; 546: p. 21-25.

9. Ortiz-Rosario A, Berrios-Torres I, Adeli H, Bufford J. Combined corticospinal and reticulospinal effects on upper limb muscles. Neurosci Lett. 2014; 561: p. 30-34.

10. Ho Yang S et al. The relation between motor function of stroke patients and diffusion tensor findings for the corticospinal tract. Neurosci Lett. 2014; 572: p. 1-6.

11. Whishaw I, Gorny B, Sarna J. Paw and limb use in skilled and spontaneous reaching after pyramidal tract, red nucleus and combined lesions in the rat: behavioral and anatomical dissociations. Behav Brain Res. 1998; 93(1): p. 167-83.

12. Morris R et al. Imparired arpegio movement in skilled reaching bu rubrospinal tract lesions in the rat: a behavioral/anatomical fractionation. J Neurotrauma. 2011; 28(12): p. 2439-51.

13. Stacckhouse S, Murray M, Shumsky J. Effects of cervical dorsolateral funiculotomy on reach-to-grasp function in the rat. J Neurotrauma. 2008; 25(8): p. 1039-47.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.